CASACUSIA
Back to blog

¿Cuándo empezar a usar audífono? Señales de que lo necesitás

Respuesta corta: si tenés una pérdida auditiva diagnosticada y hay situaciones cotidianas donde no escuchás lo que necesitás escuchar, ya es momento de evaluar un audífono con tu otorrinolaringólogo/a y tu audiólogo/a. No hace falta "estar muy sordo": el mejor momento suele ser antes de lo que la mayoría cree.

A Lucas Adlerstein, fundador de Casacusia, se lo dejó claro una moto.

La moto que venía del otro lado

En el episodio 39 de Sordo pero no mudo, Lucas cuenta que después de una cirugía que salió mal quedó prácticamente sin audición en un oído, pero con el otro casi intacto. Con un solo oído se manejaba bien, o eso creía. Hasta que un día, yendo al club a jugar al básquet, estuvo por cruzar la calle y escuchó una moto a contramano. Miró hacia donde su oído le indicaba. No vio nada. Siguió caminando.

La moto venía del otro lado y frenó a centímetros de atropellarlo.

"Salí de ahí diciendo: no quiero usar audífono, pero lo necesito. Ahí fue un tema de peligro, de que corría riesgo mi vida."

Con un solo oído funcionando, el cerebro pierde la capacidad de localizar de dónde viene el sonido. Lucas escuchaba la moto, pero no podía saber de qué lado venía. Ese susto fue lo que lo llevó a probarse audífonos y empezar a usarlos.

La pregunta es: ¿hace falta llegar a un susto así?

Señales de que necesitás evaluar un audífono

Si te identificás con varias de estas situaciones, es momento de consultar:

  • Pedís que te repitan seguido, sobre todo en lugares con ruido.
  • Escuchás pero no entendés: las voces te llegan, las palabras no.
  • Subís el volumen de la tele o el celular más que el resto de tu casa.
  • Los grupos te agotan: reuniones, cumpleaños y restaurantes te demandan un esfuerzo enorme, y a veces preferís no ir.
  • Te cuesta ubicar de dónde vienen los sonidos (típico cuando un oído escucha mucho menos que el otro).
  • Situaciones de riesgo: no escuchás vehículos, bocinas, timbres o alarmas. Como la moto de Lucas, esta señal no admite postergación.
  • Tu audiometría ya muestra una pérdida y tu profesional te planteó la opción.

Por qué no conviene esperar

Esperar "a estar peor" tiene costos concretos:

1. El cerebro se desacostumbra. La audición no es solo el oído: es el cerebro procesando sonido. Cuanto más tiempo pasa sin estímulo, más cuesta después adaptarse a la amplificación. La adaptación a un audífono suele ser más fácil y con mejores resultados cuando la pérdida es reciente o moderada.
2. El esfuerzo invisible se acumula. Vivir descifrando conversaciones cansa, aísla y afecta el ánimo, aun cuando "te las arreglás".
3. La seguridad no espera. Cruzar la calle, manejar, andar en bici: escuchar el entorno es parte de cuidarte.

"No quiero que se note": hablemos de eso

Lucas lo dice sin vueltas: cuando empezó, quería el audífono más chiquito posible, el que menos se notara, y no le importaba tanto cuánto lo ayudaba. Es una etapa que muchísimas personas atraviesan, y está bien nombrarla sin juzgarla.

Con los años, su mirada cambió por completo:

"Nosotros elegimos si queremos vivir desde la vergüenza, desde el miedo, desde esconder, o desde: che, tengo un implante, tengo un audífono, me ayudan, me mejoran la vida y estoy agradecido con la tecnología."
"Uno podría ver al audífono y al implante como un problema. Yo los veo como una solución. El problema prefiero dejarlo atrás."

Si la estética te frena, vale saber dos cosas: los audífonos actuales son mucho más discretos que los de hace años, y —más importante— lo que de verdad se nota en el día a día no es el aparato, sino todo lo que te perdés sin él.

Cómo empezar

1. Audiometría actualizada con tu otorrinolaringólogo/a.
2. Evaluación con audiólogo/a para definir qué tipo de audífono corresponde a tu pérdida.
3. Probá antes de decidir. En muchos casos podés probar distintos equipos y comparar. Lucas probó varias opciones —incluso un sistema que técnicamente funcionaba pero no le gustó— y eligió con información. Lo que sirve para una persona puede no servir para otra.
4. Dale tiempo a la adaptación. Las primeras semanas el cerebro se reacomoda: es normal y mejora.



*Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica. Cada caso es único: hablá con tu otorrinolaringólogo/a de confianza para evaluar qué corresponde a tu situación.*

Sordo pero no mudo · Episodio 39

Esta nota nace de una conversación real. Escuchala completa:

Mi historia auditiva — Parte 1 — Lucas Adlerstein

Ver el episodio completo
Tu ayuda importa

Ayudanos a seguir acercando información gratuita a más personas

Donar el valor de un café por mes puede cambiarle la vida a otra persona. Tu participación es indispensable para que sigamos sosteniendo esto.

Donar mensualmente

Comments

No comments on this post yet.

Comments will be enabled when this post is published on Instagram.

Get stories in your inbox

Updates, stories, and resources about hearing loss. No spam, only content worth reading.

¿Cuándo empezar a usar audífono? Señales de que lo necesitás · Blog CASACUSIA · CASACUSIA