Cómo acompañar a un adolescente en una cirugía de oído
Si tu hijo o hija adolescente tiene por delante una cirugía de oído, probablemente estés más nervioso vos que él o ella. Es normal. Pero hay algo importante que conviene saber antes de entrar al sanatorio: el adolescente te está mirando a vos. Cómo reacciones, qué cara pongas y cuánto llores va a formar parte de su experiencia tanto como la cirugía misma.
Esto no lo decimos desde la teoría. En el episodio 20 de Sordo pero no mudo, Lucas Adlerstein lee el texto que escribió a los 15 años, tres meses después de una cirugía de oído que no salió como se esperaba. Y lo que más recuerda no es el quirófano: es el llanto de su familia.
Lo primero: el adolescente registra todo
En su relato, Lucas describe la internación con un nivel de detalle enorme: la cena de la noche anterior, quién lo saludó, qué le dijo el anestesista, cuánto tardó la enfermera. Los adolescentes no son espectadores pasivos de su propia atención médica: observan, hacen cuentas, sacan conclusiones.
Cuando Lucas se despertó de la anestesia y escuchó que el personal ya había almorzado, dedujo solo que la cirugía —que iba a durar una hora y media— se había extendido más de cuatro horas. Nadie se lo dijo: lo entendió.
Qué implica esto para vos: no subestimes lo que entiende. Hablarle con la verdad, a su nivel, suele funcionar mejor que el silencio protector. Lucas mismo cuenta que no se desesperó por preguntar qué había pasado, porque confiaba en que se lo iban a explicar cuando estuviera mejor. Esa confianza se construye antes.
Lo segundo: cuidar el ambiente emocional de la habitación
El momento más duro del relato de Lucas no es médico, es familiar:
"Cuando llegué a la habitación vi a mi mamá y a mi hermana llorando, pero no se les caían las lágrimas, sino que estaban llorando desaforadamente. Eso me mató por dentro."
Él estaba bien: mareado, con vértigo, pero despierto y estable. El llanto alrededor le transmitió un mensaje que nadie quería darle: esto es gravísimo. Llegó a pedirle a su familia que saliera de la habitación para poder estar en paz.
"Nosotros absorbemos el ambiente, y si el ambiente es llanto y tristeza, vamos a absorber y crecer y pensar con llanto y tristeza."
Qué implica esto para vos: tus emociones son válidas y no se trata de reprimirlas. Se trata de elegir dónde descargarlas. Llorá en el pasillo, con tu pareja, con una amiga, con un profesional. En la habitación, tu hijo necesita otra cosa: calma, presencia y, si hay algo para festejar —que despertó, que salió, que está—, festejarlo.
Esta nota nace de: Recuerdo de mi cirugía fallida a los 16 años
Lo tercero: no todo es la audición
Desde el presente, Lucas dice algo que vale la pena leer dos veces:
"Quizás a mí me podrían haber festejado que estaba vivo y que salí bien, en vez de quedarse con que había perdido un oído en esa cirugía."
Cuando una cirugía de oído no da el resultado esperado, es fácil que toda la familia quede pegada a la pérdida. Pero para el adolescente, la vida sigue: el colegio, los amigos, el club. Acompañar también es ayudarlo a reconectar con todo eso, sin negar lo que pasó.
Algunas ideas concretas
- Antes de la cirugía, explicale qué va a pasar con palabras claras: la anestesia, cuánto suele durar, qué puede sentir al despertar. La información baja la ansiedad.
- Repartí roles en la familia: que haya siempre alguien entero al lado de la cama. Túrnense si hace falta.
- Preguntale qué necesita. A veces es compañía, a veces es silencio, a veces es que le devuelvan el celular. Lucas necesitó pedir que su familia saliera, y eso también estuvo bien.
- No le exijas que gestione tus emociones. Un chico internado no debería tener que consolar a los adultos.
- Si el resultado no fue el esperado, buscá acompañamiento emocional para él y para ustedes. El duelo por una pérdida auditiva existe y tiene nombre: podés leer más en nuestro artículo sobre el duelo por la pérdida auditiva.
Nadie acompaña perfecto, y la familia de Lucas lo quería con locura: el llanto era amor. Se trata solo de sumar una capa de conciencia: el adolescente absorbe el ambiente, y el ambiente lo armás vos.
- Escuchá el episodio completo: casacusia.org/podcast/20-recuerdo-de-mi-cirugia-fallida-a-los-16-anos-podcast-sordo-pero-no-mudo
- Si estás transitando una pérdida auditiva y querés compartirlo con otras personas que entienden, sumate a nuestros encuentros: casacusia.org/calendario
*Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica. Cada caso es único: hablá con tu otorrinolaringólogo/a de confianza para evaluar qué corresponde a tu situación.*
Esta nota nace de una conversación real. Escuchala completa:
Recuerdo de mi cirugía fallida a los 16 años
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