CASACUSIA
Back to blog

¿Cómo saber si acepté mi pérdida auditiva? Señales para mirarse

Respuesta corta: la señal más clara de que no aceptaste tu pérdida auditiva es el enojo. Si el malhumor está siempre a mano, si te pelea todo, si pedir que te repitan te hace sentir en falta, hay algo pendiente. La aceptación, en cambio, se nota cuando podés jugar con las cartas que te tocaron sin estar peleado con ellas.

Esta idea la desarrolla Carmen Burone, terapeuta espiritual, en el episodio 32 de Sordo pero no mudo, el podcast de Lucas Adlerstein. Acá te acercamos las claves de esa conversación, ordenadas para que puedas mirarte con honestidad.

Aceptar no es que te guste

Primera aclaración importante: aceptar tu hipoacusia no significa que te alegre tenerla, ni que dejes de buscar soluciones. Lucas lo dice claro en el episodio: su forma de "hacer limonada" fue buscar tecnología, probar opciones, encontrar el implante que le devolvió acceso al sonido. Aceptar y accionar van juntos.

Aceptar es dejar de gastar energía en querer una vida que no es la tuya, y empezar a construir con la que sí tenés.

"Nos encaprichamos con que queremos A y la vida nos entrega C. Y mi propuesta es: amá C, que es la que te tocó."

Señales de que todavía no hay aceptación

Carmen enumera indicadores bien concretos:

  • Enojo frecuente: estar reactivo, pelearse con todo, tener el enojo "muy a mano".
  • Malhumor como estado de base: cuando algo ya no va, el malhumor lo delata.
  • Sentirse en falta al pedir que repitan: si el "perdón, ¿me repetís?" te duele por dentro, no es solo cordialidad.
  • El lugar de víctima: el "¿por qué a mí?" que gira en redondo y no avanza.
  • Una tristeza que paraliza: quedarse "casi muerto en vida", detenido.
"Si algo me enoja, chequear por qué me enoja. Porque me está costando a mí mi propia discapacidad. Porque me está costando la batalla que tengo que dar todos los días."

Ojo con una trampa frecuente: la resignación se disfraza de aceptación. "Bueno, es lo que hay" dicho con amargura no es aceptar: Carmen lo llama una no aceptación pasiva.

"La aceptación es un punto de partida; la resignación es un punto de llegada: no salís de ahí."

Señales de que sí estás aceptando

  • Podés hablar de tu pérdida auditiva sin que se te cierre el pecho.
  • Pedís que te repitan como un gesto de amabilidad, no como una disculpa por existir.
  • Buscás herramientas: tecnología, información, comunidad, terapia.
  • No escondés el audífono o el implante (o estás en camino a no esconderlo).
  • Aparece el "para qué": le encontrás un sentido a lo que te tocó, aunque no lo hayas elegido.

¿Y si me doy cuenta de que no acepté?

No es una mala noticia: es el primer paso real. El camino que propone Carmen empieza por el autoconocimiento: uno no puede amar lo que no conoce. Mirar tus "cartas", entender tus talentos, entender qué tenés para dar.

Y una parte inevitable es atravesar el dolor, no esquivarlo. En el episodio, Lucas comparte su propia "noche oscura" tras perder la audición a los 16 años, y cómo salió de ahí.

"El dolor no es para siempre. Una vez que lo atravesás, del otro lado hay sol."

Si sentís que el proceso te queda grande, buscar acompañamiento profesional —psicológico o terapéutico— es parte de encargarse, no una debilidad. Y compartirlo con otras personas que pasaron por lo mismo cambia todo: nadie entiende mejor que quien lo vivió.


Sordo pero no mudo · Episodio 32

Esta nota nace de una conversación real. Escuchala completa:

Pedir perdón por no escuchar — Carmen Burone

Ver el episodio completo
Tu ayuda importa

Ayudanos a seguir acercando información gratuita a más personas

Donar el valor de un café por mes puede cambiarle la vida a otra persona. Tu participación es indispensable para que sigamos sosteniendo esto.

Donar mensualmente

Comments

No comments on this post yet.

Comments will be enabled when this post is published on Instagram.

Get stories in your inbox

Updates, stories, and resources about hearing loss. No spam, only content worth reading.

¿Cómo saber si acepté mi pérdida auditiva? Señales para mirarse · Blog CASACUSIA · CASACUSIA