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Mi hijo nació con microtia: cómo acompañarlo sin apurarlo

Si tu hijo nació con microtia, lo más importante que podés hacer no es quirúrgico: es aceptarlo tal como es. La cirugía de reconstrucción existe, tiene excelentes resultados, y va a estar disponible cuando él la pida. La decisión de operarse es del chico, no de los padres.

Así de claro lo planteó la Dra. Fernanda Valotta, cirujana especializada en reconstrucción de oreja (Proyecto Microtia), en el episodio 58 de Sordo pero no mudo. Más allá de la técnica quirúrgica, dejó una guía valiosísima para las familias.

Primero: no es culpa de nadie

La causa de la microtia es desconocida. Hay un gen asociado en algunos casos y zonas del mundo con más frecuencia, pero nada que dependa de lo que hicieron mamá o papá durante el embarazo.

"No hay nada que pudo haber hecho ni la mamá, ni el papá, ni nada."

Soltar la culpa es el primer paso para poder acompañar de verdad.

La aceptación empieza por los padres

Uno de los momentos más fuertes del episodio es cuando la doctora cuenta qué pasa cuando le traen al consultorio a un nene que está feliz con su microtia, pero los padres insisten con la oreja:

"Que me traigan a un nene al consultorio significa que los padres le están dando el mensaje de que hay algo mal en él, que hay algo que hay que arreglar. Si los padres aceptan a los nenes, los nenes se aceptan."

Si el chico no muestra inquietud por su oreja, no hay motivo para instalarle el tema. Hay chicos que viven toda la vida con su microtia, y algunos hasta la sienten parte de su identidad. También hay chicos que en la adolescencia deciden que quieren operarse: en ese caso, la responsabilidad de los padres es buscar al profesional idóneo, porque es una cirugía que hacen muy pocos expertos y los resultados dependen enormemente de quién opera.

¿A qué edad se puede operar?

A partir de los 10 años. A esa edad el tórax ya se desarrolló (la oreja se construye con cartílago de las costillas), la otra oreja terminó de crecer —lo que permite lograr simetría— y, sobre todo, el chico ya puede decidir y transitar bien el postoperatorio. Antes de esa edad, la experiencia no es buena: es una operación larga y dolorosa que requiere un chico convencido y preparado.

Herramientas para el colegio y el bullying

La doctora dedica tiempo de consulta a darles recursos concretos a los chicos y sus familias:

  • No cambiar de colegio si se puede evitar. Entre los 3 y los 6 años los compañeros no registran la diferencia: el grupo lo "encapsula", lo hace de su tribu, y esa red lo protege después.
  • Darle una respuesta lista. A partir de los 6 años aparecen las preguntas, muchas veces por curiosidad y no por maldad. Que el chico sepa qué contestar cambia todo.
"Les digo que digan que tienen una oreja bebé que no se desarrolló, y que ya se la van a arreglar cuando sean grandes."
  • Involucrar a maestras y autoridades cuando hay burlas: el chico no tiene por qué sufrir por algo con lo que nació, y los adultos del colegio tienen que intervenir.
  • Pedir que lo sienten adelante en el aula, por el tema auditivo. Muchas escuelas no le dan importancia y hay que insistir.
  • Fortalecer la confianza corporal. La doctora sugiere actividades como artes marciales: no para pelear, sino porque cambian la postura y la seguridad con la que el chico se para frente a los demás.
"Si él se ríe de sí mismo y entra en la broma, enseguida lo dejan de molestar."

Lo que cambia después de la reconstrucción

Para quienes eligen operarse, el impacto va mucho más allá de lo estético. Valotta contó devoluciones de padres cuyos hijos le dijeron: "ya no me miran". Y el caso de un adulto al que le faltaba apenas un pedacito de oreja por una mordida en el jardín de infantes: lo que más lo alivió de operarse fue que le dejaran de preguntar qué le pasó, después de contar la misma historia miles de veces en su vida.

Esa es quizás la síntesis del episodio: la microtia no es solo una cuestión de forma, sino de miradas, preguntas y pertenencia. Y el mejor punto de partida siempre es un hijo que se sabe aceptado en su casa.

Si querés conocer más del trabajo de la doctora, buscá Proyecto Microtia en Instagram y Facebook.



*Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica. Cada caso es único: hablá con tu otorrinolaringólogo/a de confianza para evaluar qué corresponde a tu situación.*

Sordo pero no mudo · Episodio 58

Esta nota nace de una conversación real. Escuchala completa:

Reconstrucción estética de oreja — Proyecto Microtia — Dra. Fernanda Valotta

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